Educando a un cachorro como a un bebé

Educando a un cachorro como a un bebé



Una de las cosas que más tendemos a olvidar los dueños de perros (y yo mismo me incluyo) es precisamente que son perros, que se comportan como perros, les gusta hacer cosas de perros y se relacionan como perros; así que lo confundimos y acaba por no tener muy claro qué es él y qué somos nosotros. Un ejemplo de esto es el de Pipo, un cachorrito abandonado al nacer y criado por una familia con buenas intenciones.

Pipo y sus hermanos nacieron donde no debieron y sus amos no dudaron en deshacerse de ellos abandonándolos a su suerte junto a la vía del tren. Cuando María, que pasaba por allí, encontró la camada el único con vida era Pipo, al que llevó a su casa comprometiéndose con Lola, su madre, a buscarle un buen hogar cuando fuera un poco mayor. Lola, que ya había criado a una hija, no dudó en criar al cachorro de la misma manera.

De esta manera la suerte de Pipo cambió totalmente, pasando de agonizar esperando la muerte en una bolsa de plástico a vivir con una familia cuya vida giraba a su alrededor. Sus madres adoptivas lo alimentaban con un biberón y leche para cachorros y siempre estaba María dispuesta a jugar con él.

María y Lola se encargaban de darle el biberón cada tres horas, fuese día o noche, perdiendo horas de sueño. Pipo se encargaba de avisarlas cuando lo olvidaban o se retrasaban, ladrando sin parar hasta que lo atendían. Todas sus experiencias se limitaban a lo que ocurría puertas adentro de la casa, sin intuir que pudiera existir un mundo diferente más allá; es más, tampoco sospechaba de la existencia de otros seres que no fueran los humanos que venían a visitarlo, de los cuales era muy fácil conseguir atención. Así transcurrieron los dos primeros meses de vida de Pipo, considerándose un humano como los que le daban todo lo que quería y sin enfrentarse a nuevas experiencias. Ni siquiera cuando alcanzó un mes de vida Lola, conocedora de la crianza de un bebé, se planteó empezar a darle alimentos sólidos.

Sabiendo lo cruciales que son los primeros meses de la vida de un cachorro para su desarrollo, el ejemplo de Pipo muestra varias cosas que no se deberían hacer:

  • Permisividad: un cachorro de dos meses acostumbrado a dormir en el sofá será un adulto con la misma costumbre, y si es de raza grande no cabrá nadie más.
  • Atender todas sus peticiones: se comienza porque “sólo es un cachorrito” y cuando crece es la forma más cómoda y rápida de que deje de ladrar.
  • Alimentación incorrecta: durante el primer mes de vida ha de alimentarse con leche, pero a partir de ese momento ha de hacerlo gradualmente con alimentos sólidos. Retrasarlo hará que le cueste más la transición, aparte de las consecuencias que pueda tener para su salud y su desarrollo físico.
  • Horarios innecesarios: está relacionado con la anterior, por mucho que un bebé necesite comer cada tres horas, un cachorrito no necesita ese ciclo de comidas y puede dedicar la noche a dormir. Además al ir creciendo y tomar alimento sólido, y este fue el caso de Pipo, seguirá con la rutina y pedirá comida a cualquier hora de la noche.
  • Nula socialización: ya hablamos de esta etapa del cachorro y su importancia. En este caso Pipo no se relaciona con otros perros lo que, posteriormente, dificultará su convivencia con ellos. Tampoco vive demasiadas experiencias y en el futuro habrá muchas cosas que lo asustarán.

Esta serie de errores le pasaron factura a Pipo cuando a los dos meses entró en su nuevo hogar, con una familia que incluía una perra adulta. A las dificultades de encontrarse en un lugar extraño con gente extraña se añadía el agravante de la alimentación, ya que se encontró con que le daban pienso, algo que ni siquiera conocía. La convivencia con la perra era difícil al no haber tenido contacto con otros perros antes, pero Pipo tampoco era consciente de que ambos eran de la misma raza. Con los humanos no iba mucho mejor al estar acostumbrado a recibir atenciones constantemente, surgiendo nuevos problemas relacionados con la alimentación: los ladridos pidiendo el biberón hasta que se acostumbró al pienso y los ladridos durante la noche pidiendo alimento que despertaban a la familia y originaban quejas de los vecinos.

Con esta historia pretendo ilustrar las consecuencias que la educación, experiencias y entorno del cachorro tienen en su vida posterior, y muchos de los errores que se pueden cometer están relacionados con la humanización del animal, hasta el punto de llegar a ser más permisivos con un cachorrito que con un niño pequeño. Por poner un ejemplo sencillo, todo el mundo reprendería a su hijo de 5 años si pinta en las paredes de casa, pero en cambio muchos de nosotros dejamos alegremente que nuestro cachorrito de 2 meses muerda nuestras zapatillas.

En cuanto al protagonista de nuestra historia, es un perro real que hoy en día tiene unos dos años y una conducta perfectamente normal, aunque con otro nombre. También es real la historia en si, con algunos pequeños cambios para hacerla lo más anónima posible.

¿Cómo fue la vida de Pipo con su nueva familia?. Estuvo con ellos entre los dos meses y el año de edad, no tuvo más remedio que acostumbrarse a comer pienso y olvidar el biberón, pero nadie intentó corregir su hábito de ladrar para pedir comida. Gracias a la dejadez de sus amos en ese tiempo vivía encerrado en la cocina, con poco contacto con la familia, y sin que nadie se molestara en sacarlo a pasear. Al año se cansaron del animal y lo adoptó otra familia con la que convive actualmente y que con tiempo y paciencia consiguió corregir el comportamiento de Pipo.

Educando a un cachorro como a un bebé
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3 comentarios sobre “Educando a un cachorro como a un bebé

  1. Muchas gracias por tus palabras, se agradecen de todo corazón, y me animan a seguir adelante, y más en este momento de inicio de un proyecto, algo que siempre es duro.

  2. Dr Lago, necesito contactarme con ud así puedo explicarle la situación que tenemos con un bichon frise de 2 meses. Si pudiera decirme su mail, sería grandioso, porque leyendo su blog confio en que pueda ayudarnos mucho, pero no podemos solos, necesitamos una guia profesional como ud. Gracias!!! marisa.angulo@gmail.com

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