Decidiendo como un perro

Decidiendo como un perro



Si observamos durante un rato la actividad de nuestro perro por la finca lo veremos tomar diversas decisiones, quizás al escuchar un ruido procedente del otro lado de la valla se acerque a inspeccionar o escoja el lugar en el que más le apetezca tumbarse a echar la siesta. Aunque no se basa en tantos datos como nosotros para tomar una decisión, nos supera en capacidad de acierto. Es más probable que un humano se equivoque que un perro.

Nuestro proceso de toma de decisiones implica la recopilación de una gran cantidad de datos, analizando las implicaciones futuras de nuestras opciones, y a partir de ahí decidimos en consecuencia. El perro en cambio lo hace de un modo más simple, en base a la ecuación coste / beneficio, lo que quiere decir que entre varias posibilidades, se elige aquella en la que el resultado de esta ecuación sea más favorable, o dicho de otra manera, se obtiene un mayor beneficio con el menor coste.

Por ejemplo, si nuestro perro duda entre tumbarse a dormir al sol o a la sombra en un día caluroso, en el primer caso el coste de pasar calor es elevado y el beneficio obtenido es nulo. En cambio la segunda opción presenta un coste bajo, que es que el suelo pueda estar frío, y un beneficio elevado, poder dormir sin pasar calor. La opción elegida sería pues la segunda.

Los humanos también tomamos decisiones según la ecuación coste / beneficio, pero en nuestro caso la gran cantidad de factores que podemos llegar a tomar en cuenta hacen que podamos equivocarnos con más facilidad. Además, mientras que a los perros su nivel de instintos les es de gran ayuda en la decisión, los humanos habitualmente los dejamos de lado condicionados por nuestra cultura, creencias, ética y socialización.

De todo esto podemos observar que tanto perros como humanos tenemos procesos de decisión muy parecidos, aunque la gran cantidad de factores y condicionamientos que utilizamos nos permiten razonamientos mucho más complejos también hacen aumentar las posibilidades de equivocaciones. En cambio, el proceso simple e instintivo de los perros es perfectamente válido para todas las situaciones a las que se tenga que enfrentar y permite un porcentaje muy elevado de aciertos.

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