¿Por qué se escapa mi perro?

Si vivimos en una casa con algo de terreno, nuestro perro podría tener la tendencia a fugarse ocasionalmente y pasado cierto tiempo prudencial volver a casa. Salvo que vivamos en un lugar alejado de la civilización, esto puede ser un problema por los sus posibles encuentros con personas u otros perros, accidentes con coches o que la perrera municipal se lo lleve por considerarlo perdido. Un insuficiente vallado facilitará su escapada a través de posibles huecos por los que no imaginemos que pueda salir, aunque en ausencia de vias de salida podría llegar a saltar la valla. Como habitualmente lo hará cuando no estemos presentes, quizás cuando nos enteramos ya hace tiempo que ha tomado esa costumbre.

Causas

El motivo más habitual de este comportamiento es una mala integración con su familia humana al no sentirse parte de la “manada”. Para que esto se dé basta con que no le prestemos suficiente atención, o en caso de tener a nuestro perro viviendo solo en un terreno para que lo vigile. La inestabilidad en la jerarquía es también otro factor a tener en cuenta, ya sea porque su rango descienda por cambios en la familia (el nacimiento de un bebé, por ejemplo) o por que no esté correctamente definido. Por ejemplo, aquellos perros que sus amos humanizan son tratados unas veces como a perros de rango alto, y otras veces como perros de rango bajo, con lo que estarán confusos en relación a su posición en la jerarquía.

La genética también puede tener relación ya que hay ciertas razas que tienen más tendencia a fugarse. Entre ellas se encuentra el Siberian Husky, el Setter o el Alaskan Malamute. Asimismo algunos mestizos tambien pueden tener tendencia a este comportamiento.

Finalmente, son habituales los motivos sexuales se dé o no alguno de los factores anteriores. En época de celo nuestro perro quizás esté interesado en encontrarse con algún compañero o compañera del exterior.

Soluciones

Antes de hacer nada más hay que evitar empeorar la situación regañando o castigando al perro cuando vuelva de una escapada. Con esto su razonamiento será que si vuelve nos enfadaremos con él, por lo que en el futuro tendrá menos interés en volver a casa.

La solución más rápida y segura es vallar todo el perímetro del terreno de forma que no pueda salir, lo que solucionará el problema de forma definitiva. En caso de que el cercado sea de malla metálica, podemos llevarnos la sorpresa de que el perro escape por la parte inferior sin demasiado esfuerzo, simplemente cavando y levantado la malla, lo que se evita con un zócalo de obra.

En caso de no poder optar por lo anterior habrá que asegurarse de cual es el motivo de las fugas y aplicar alguna solución adecuada. A un perro que no se sienta integrado en la familia debemos dedicarle más tiempo y atención, y en los casos relacionados con las épocas de celo la castración puede ayudar. También puede dar resultado darle la compañía de otro perro que seleccionemos con cuidado, a ser posible con ayuda de un experto, para no empeorar la situación pasando a ser dos perros y no uno los fugados.

Para terminar os dejo un enlace para ampliar la información: Por qué se escapan los perros?

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