Lenguaje canino: orejas

Seguimos con la serie de entradas sobre la comunicación en los perros, esta vez le toca a las orejas, teniendo en cuenta que no todos las tienen del mismo tipo. Así tenemos razas como el Husky que tienen orejas erguidas con una gran movilidad, y otras de orejas caídas como el Braco Alemán donde los movimientos son algo más sutiles. Los perros con orejas cortadas son un caso especial, su movilidad no debería verse afectada si se hace correctamente el corte; es más, en algunos casos, como el Dobermann que las tiene caídas, un buen corte le daría mayor expresividad. Sin embargo ciertos tipos de corte, o cortes al ras, le quitan al perro cualquier posibilidad de comunicarse con sus orejas.

La posición de las orejas indica la actitud del perro, viniendo a veces acompañada de algunas otras señales en la cabeza, cola o posición del cuerpo. Veamos que significados podemos extraer:

  • Erectas: o ligeramente inclinadas hacia adelante demuestran atención y vigilancia. Si además ladea la cabeza a un lado y al otro mientras mira alguna cosa puede denotar o interés en ello, o que es algo que no comprende. Es habitual que observemos estas señales cuando le estamos hablando, pero ya es cosa nuestra interpretar si le interesa lo que le decimos, o por el contrario que no nos entiende en absoluto.
  • Completamente inclinadas hacia adelante: enseñando los dientes con el hocico arrugado comunican su decisión de atacar.
  • Echadas hacia atrás: demuestran miedo. Si además enseña los dientes el miedo se acompaña de la intención de agredir en caso de ser atacado.
  • Hacia atrás, pegadas a la cabeza: y con la cola baja, indica sumisión.
  • En movimiento: el perro coloca las orejas en una secuencia de posiciones características, que comienza siempre echando ligeramente las orejas hacia adelante. Luego según el perro, bien puede echarlas ligeramente hacia atras para terminar bajándolas, o bien las coloca solo en una de esas dos posiciones. Muestra un perro pacífico e indeciso que simplemente pretende observar en actitud sumisa.

Eso sí, no hay que olvidar que las orejas tambien sirven que se las rasquemos por detrás, ¿a qué perro no le gusta?.

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