La memoria

Anteriormente hablamos de la capacidad de decidir del perro, la cual se apoya en la memoria, que es la facultad psíquica por medio de la cual se retiene información. Esta información pueden ser percepciones obtenidas del mundo exterior a través de los órganos sensoriales, o nuevas conductas que se obtienen mediante aprendizaje; posteriormente todo ello es almacenado y retenido.

Según la capacidad para retener información encontramos dos tipos de memoria: a corto y largo plazo. La memoria a corto plazo es de capacidad limitada y dura unos pocos minutos, pero registra la información sin esfuerzo; sin embargo la memoria a largo plazo tiene una capacidad y duración prácticamente ilimitadas, aunque requiere más esfuerzo.

El adiestramiento del perro está intimamente relacionado con la memoria, ya que básicamente lo que hacemos es enseñar al perro nuevas conductas que quedarán retenidas en su memoria a largo plazo. Como la memoria de cada perro es diferente, la capacidad de aprender será más o menos rápida, con lo que debemos ajustar el ritmo de adiestramiento de forma diferente para cada perro. También se ha de tener en cuenta que el aprendizaje es imperfecto, de forma que no retendrá totalmente lo que le enseñemos. Con el paso del tiempo el perro puede olvidar parte de lo aprendido, pero es sencillo recuperarlo con un poco de práctica.

Finalmente, añadir que el perro no tiene la misma capacidad para recordar todos los tipos de percepciones. Al igual que su olfato es mejor que su vista, recordarán mejor los olores que las percepciones visuales.

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